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<title>"Mala madre" cuestiona la maternidad y los mandatos sociales</title>
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<date.issue>20/08/2026</date.issue>
<doc.copyright>El Universal de MÃ©xico</doc.copyright>
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<hl1>NOVELA-MARÍA RODRÍGUEZ</hl1>
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<byline>Agencia el Universal</byline>
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<abstract><p>"Mala madre" cuestiona la maternidad y los mandatos sociales</p></abstract>
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<body.content>CIUDAD DE MÉXICO, agosto 20 (EL UNIVERSAL).- "Mala Madre", la novela que la escritora chilena María Paz Rodríguez trae a México es una dura mirada al papel de la mujer y la maternidad, una novela sobre la culpa y el remordimiento, los mandatos sociales y la carga de la familia. Es, asegura la narradora, una novela de mujeres desde diversas miradas respecto a ser mujer, y a ser o no ser una madre, y desde ese lugar plantearse ¿qué otras aproximaciones a la maternidad y al vínculo materno existen y son posibles?
"El eco que hizo 'Mala Madre' en Chile cuando salió hace 15 años era que justamente mujeres con hijos que estaban ahogadas, que no se habían cuestionado la maternidad porque hasta hoy las mujeres nos casamos para tener hijos, hasta el día de hoy con todo lo que hemos avanzado en el feminismo está como fantasma la maternidad", asegura la narradora que arriba a México con esta obra publicada por Seix Barral.
Al leerla, hoy teniendo 45 años y siendo madre de una niña de 5 años, María Paz, dice que ser una mujer es una trinchera en el tiempo. "La historia es pendular, avanzamos diez pasos y retrocedemos ocho, pero avanzamos. Al menos a nivel de conciencia independiente del gobierno que tenemos hoy en Chile, independiente de lo que está ocurriendo Estados Unidos y en otros países donde la extrema derecha está arrasando con nuestros derechos, con nuestra mirada respecto a lo que es y lo que corresponde ser una mujer, no solamente en términos de aborto, en términos de leyes, en feminicidios, los crímenes de género que no se solucionan", dice.
La también autora de "El gran hotel" y "Arca", dice que hoy en día pensarnos como mujeres solas sin un masculino es muy peligroso. "Ese es el gran miedo que hay en este mundo masculino que está imperando. Estoy pensando en el mundo de los Incel, estoy pensando en el mundo de la machósfera, siento esa intención de ponernos de nuevo en la casa, ponernos a criar, sin voto, calladas, sumisas, obedientes, jóvenes para siempre, y me parece muy peligroso que hoy las chicas jóvenes en redes tienen acceso a esos discursos y son también víctimas de esos discursos".
Rodríguez cita el proyecto de ley que hay en este momento en Chile para contrarrestar la baja tasa natalidad, pero que "son brutales de un nivel de perversión total". Cuenta que el partido más de extrema derecha en Chile tiene un proyecto de ley que dice que el doctor, antes de que una chica vaya a abortar, tiene que hacer que la mujer escuche los latidos del feto. "Es decir, una niña violada y embarazada antes de poder acceder al aborto, tiene que escuchar los latidos del feto, y eso es porque en Chile, en 20 años más vamos a ser un país de puros viejos".
La escritora y editora y columnista literaria nacida en Santiago de Chile, en 1981, dice que hoy en día la población más educada, los estudiantes universitarios no están teniendo hijos porque es muy difícil. Y señala que es verdad también que muchas niñas están siendo madres porque la pobreza y marginación, "esas jóvenes son chicas sin educación, de estratos sociales vulnerables, que a los 14 es madre adolescente y la pobreza se perpetúa, no se corta la cadena, ¡es terrible!", afirma.
María Paz vuelve a su novela que tiene a varias mujeres, pero está protagonizada por Amanda, una mujer que abandona a sus hijos para dedicarse al arte y encontrar su libertad, pero que aún pasados los años carga con esa culpa y el remordimiento. "Creo que Amanda es una víctima más de una cadena extensa de mujeres negadas. Y lo que hace su diferencia, a mi juicio, tiene que ver con el abandono del marido y los hijos, pero más allá tiene que ver con esa conciencia que de pronto tiene una mujer de preguntarse "¿Esto era lo que yo quería, o sea, estar haciendo croquetas, diciendo ponte esto, lávate los dientes?, ¿era esto lo qué quería?, yo creo que cuando uno se pone en modo escape, sobre todo una mujer, puede bloquear cualquier como zona de emocionalidad o de conexión para poder hacer ese escape, pero no lo olvida".
Y esa, afirma la narradora, es la gran diferencia con los hombres que abandonan a sus hijos, una tan de Latinoamérica, "la mala madre es una palabra muy nuestra, pero no hay una palabra para el padre que se va. En las mujeres solo está bloqueado el abandono y la culpa, pero sabemos de padres que se fueron del país y cortaron con todo, para ellos no existe el remordimiento", dice la narradora que afirma que ser madre es una experiencia humana que expande la vida a muchos niveles, pero es una decisión".</body.content>

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